Opresión en el pecho, es la canalla envidia que me navega por el cuerpo entero, me transporta y me pide nicotina, la quiere, la tiene, garganta irritada día tras día. Se alimenta mi cinismo cuando te veo llegar, oscuros son mis pensamientos, ¡oh, Canalla envidia! son los besos que recibe, son las manos que la tocan, ¿quien soy yo para querer poseer? y sin embargo lo anhelo, te quiero tanto mi ideal, tanto. Lo dije en cuanto te vi por Rivadavia – mi corazón se va partir cuando te vea con ella- y ahí estabas, feliz. Tus ojos brillaban y tus hombros se encogían al besarla. Y yo soy nada, una sombra que te sigue, un par de ojos que vigilan su espalda y tus manos, soy quien ve tu remera roja bailar en la noche arruinada. ¿Más que hacer de mí? Mas nicotina, mas alcohol, mas heridas a la mañana siguiente.
¡Ay, canalla envidia! Se que sos mi hermana, mi conciencia, pero no puedo dejar esta sensación partida. Que bajeza mi hermana, que bajeza es este sentir. Que contradicción insoportable saber que quiero tu felicidad y la mía, saber que quiero que deslumbres al mundo como lo haces conmigo siempre; y a la vez no puedo dejar de comparar las suertes, la tuya muy grande, la mía inexistente.
Todo esto me aleja de mi ser y pido perdón a la vida, yo la mas egoísta que busca amor, que tiene aun un cuerpo caliente en su cama y la ve tan vacía, y me pido perdón otra vez, por ser tan fácil, tan manipuladora. Lo decido, sí lo decido. Guardo el alma en la esquina de una habitación en llamas, tiro mi ropa al suelo junto con mis verdades, por que así se me hace mas fácil endulzarte el oído con mentiras de amor, te desvisto a vos el sin nombre, para luego abandonarte sin un adiós en cualquier esquina de Buenos Aires,- te volveré a ver- me digo - ¡maldición!, te volveré a ver-.
Me busco el dolor, ellos dicen que lo busco. Dicen que soy un alma inquieta, una sonrisa perdida, una extrañeza. Quizás así sea, quizás todos tengan razón y me guste navegar en los océanos de mis penas. Pero me gustaría que sepan que no siempre soy así, hoy el pie izquierdo fue más rápido que el derecho...no siempre te envidio, no siempre te odio, solo cuando me dejan sola mis amores, solo cuando me alejo.
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Siento que esta pieza la gritaste más que escribirla
ResponderEliminarTodos nos sentimos alguna vez así... Porque el ser humano es un ser muy díficil y entruncado, con recovecos muy oscuros
Pero la oscuridad contrasta con la luz, y eso hace brillar más a la última de las partes
Así que creo que no hay nada capital ni pecador
Como dice La Señora Madonna: "Is human nature"
... Por suerte el corazón es extrahumano y sabe amar unicamente, aunque queramos contaminarlo...
(Como verás, me encantan los corazones)
Loca que llanto! tiene mucho de tristeza masticada.
ResponderEliminarMe gusto, me gusto.