martes, 4 de agosto de 2009
jueves, 14 de mayo de 2009
Gorilas en la niebla
a ver quien se anima a leerlo completo
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Hace unos meses atrás alguien intento halagarme y como otras veces a pasado sonó mas bien ha insulto. Salio de su boca pequeña-“al final no es tan gorila como me dijiste”- realmente quede consternada con esa expresión, -¿yo, gorila?- me dije y sentí como las palabras viajaban hasta la boca del estómago, bailaban, se enredaban y se hacían un nudo. Pero la noche siguió su curso, y entre música metalera y las luces tenues de la costanera sur el episodio no fue olvidado, pero si puesto a dormitar en algún lugar recóndito de mi mente. Este recuerdo salio de su escondite hace unos días, a raíz de una anécdota contada por un amigo de que este, siendo peronista a ultranza, había sido llamado gorila después de una critica publica al acto de la CGT de Moyano el pasado 31 de abril. Por supuesto al comienzo no pude mas que reír, la ironía de la historia, toda ella, se hizo presente en esta acusación. Pasado el tiempo ambos acontecimientos siguieron en mi cabeza recelosos y decididos a no desaparecer, así que puse mano a la obra- o masa encefálica a la obra- ¿Por qué tenia esto tan presente? ¿Que era lo que me fastidiaba tanto? Todo se aclaró. Es que siempre me molesto el mal uso de las definiciones y especialmente cuando estas llevan consigo, mas que otras, una ideología y una marca histórica a fuego –como cuando la gente habla del progreso, la “evolución del país”, revolución- . La definición “gorila” y la caracterización como tal, no esta diciendo solo que la persona así llamada es antiperonista e impopular, en el sentido de que sus pensamientos políticos no tienen en cuenta a la masa de desposeídos o que se tienen en cuenta pero sus acciones son insatisfactorias para mejorar las condiciones de vida de este sector de la sociedad.
Cuando un peronista o alguien que dice serlo pero que lleva a cabo políticas liberales, antipatrióticas –considerado insulto-burocrateadas contra los trabajadores, etc., dice a otro “gorila” quiera o no esta diciendo mucho mas que lo anterior.
Analicemos un poco el origen de esta definición. En el transcurso del año 1976 se estreno en Argentina la película Gorilas en la niebla esta película en momentos específicos mostraba a estos animales salir desde las prefundidas de la selva sin que los actores hubiesen dado cuenta de que allí estaban, allí estuvieron siempre, pero a diferencia de otras veces estaban listos para atacar al enemigo, el hombre. Los oligarcas y antiperonistas de la época en círculos cerrados y no tanto, se regodeaban diciendo que los militares eran como estos “gorilas en la niebla” que atacarían a los subversivos para traer el orden, la paz, e implícitamente restaurarían los privilegios que habían sido arrebatados por los “descamisados”. Por supuesto ellos mismos se consideran gorilas con orgullo al apoyar el futuro golpe que se sentía en el aire. Lamentablemente no solo personas de esta clase apoyaron a los militares, como sabemos, sino que también lo hicieron aquellos que creían que se podía matar la enfermedad, con otra enfermedad, esta vez mortal. Muchas personas pertenecientes a este último sector se mostraron arrepentidas, pero ya era tarde. Gorila fuiste, gorila eres. Sabemos el final de la historia. Estos gorilas, que no son animales irracionales sino hombre que sabían exactamente lo que estaban haciendo y a quienes defendían, aniquilaron a miles de luchadores que buscaban mejorar las condiciones de la humanidad, que gane la mayoría contra esa minoría que parece cada vez concentrar mas poder.
Volviendo a mí, amen de estar de acuerdo o no con muchas de las políticas e ideología de estos luchadores, su actuación como tales en la realidad y como actúan los sobrevivientes ahora en el gobierno – que los ahí de todo: aquellos militantes honestos, pero no por eso menos equivocados; y aquellos otros que levantan su figura y política de la clase dominante sobre los cadáveres de estos luchadores, digamos que los usan de pedestal-. A pesar de mis marcadas diferencias no soy gorila, y es por eso que me molesto que me llamasen así. Primero por que si así fuese tendría que reivindicar el último golpe militar, tendría que estar de acuerdo con su plan económico y social- que dicho sea de paso plan que se siguió aplicando durante gobiernos peronistas-, tendría que poder sentarme a una “mesa de enlace” con los representantes e hijos de esos gorilas del ´76, cosa que jamás podré hacer; si fuese gorila no saldria todos los 24 de marzo bandera roja en mano a reclamar "juicio y castigo a los culpables, que el pueblo argentino tenga memoria, y que una docena de juicios no bastan" . Segundo, creo que no solo a mi no se me debería llamar gorila sino a mucho militantes de izquierda, llamados así por criticar y estar en contra de gobiernos y aparatos de gobierno como es hoy la CGT, que además de ser peronistas son capitalista y burgués-por supuesto no se contrapone una cosa con otra. Sabemos que el peronismo, el de ultranza, buscaba la conciliación de clases, imposible, pero es lo que buscaban (después llaman a mi política utópica)- estas criticas y su accion no los hacen gorilas, los hacen vanguardia. Por ultimo y no menos importante, quisiera destacar que muchas victimas asesinadas por la dictadura del `76 fueron militantes socialistas y comunistas, fueron personas que también buscaban el cambio, mas radical, mas revolucionario. ¿Ellos fueron gorilas? Según la concepción de muchas personas sobre lo que es ser gorila sí.
He planteado aunque no parezca acotadamente mi critica e indignación por el uso muchas veces abusivo e ignorante de esta palabra, como también su uso político para legitimar una postura política en detenimiento de otra- que si uno hila fino no son muy diferentes unas de otras ya que benefician a las mismas personas de siempre y a la misma clase, la burguesa, me refiero por ejemplo, y es solo un ejemplo de tantos, a la presidenta diciéndole gorila a Macri -.
Espero haber ofendido a quien debería y hecho por lo menos reflexionar a unos pocos….si llegaron a leerlo todo.
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Hace unos meses atrás alguien intento halagarme y como otras veces a pasado sonó mas bien ha insulto. Salio de su boca pequeña-“al final no es tan gorila como me dijiste”- realmente quede consternada con esa expresión, -¿yo, gorila?- me dije y sentí como las palabras viajaban hasta la boca del estómago, bailaban, se enredaban y se hacían un nudo. Pero la noche siguió su curso, y entre música metalera y las luces tenues de la costanera sur el episodio no fue olvidado, pero si puesto a dormitar en algún lugar recóndito de mi mente. Este recuerdo salio de su escondite hace unos días, a raíz de una anécdota contada por un amigo de que este, siendo peronista a ultranza, había sido llamado gorila después de una critica publica al acto de la CGT de Moyano el pasado 31 de abril. Por supuesto al comienzo no pude mas que reír, la ironía de la historia, toda ella, se hizo presente en esta acusación. Pasado el tiempo ambos acontecimientos siguieron en mi cabeza recelosos y decididos a no desaparecer, así que puse mano a la obra- o masa encefálica a la obra- ¿Por qué tenia esto tan presente? ¿Que era lo que me fastidiaba tanto? Todo se aclaró. Es que siempre me molesto el mal uso de las definiciones y especialmente cuando estas llevan consigo, mas que otras, una ideología y una marca histórica a fuego –como cuando la gente habla del progreso, la “evolución del país”, revolución- . La definición “gorila” y la caracterización como tal, no esta diciendo solo que la persona así llamada es antiperonista e impopular, en el sentido de que sus pensamientos políticos no tienen en cuenta a la masa de desposeídos o que se tienen en cuenta pero sus acciones son insatisfactorias para mejorar las condiciones de vida de este sector de la sociedad.
Cuando un peronista o alguien que dice serlo pero que lleva a cabo políticas liberales, antipatrióticas –considerado insulto-burocrateadas contra los trabajadores, etc., dice a otro “gorila” quiera o no esta diciendo mucho mas que lo anterior.
Analicemos un poco el origen de esta definición. En el transcurso del año 1976 se estreno en Argentina la película Gorilas en la niebla esta película en momentos específicos mostraba a estos animales salir desde las prefundidas de la selva sin que los actores hubiesen dado cuenta de que allí estaban, allí estuvieron siempre, pero a diferencia de otras veces estaban listos para atacar al enemigo, el hombre. Los oligarcas y antiperonistas de la época en círculos cerrados y no tanto, se regodeaban diciendo que los militares eran como estos “gorilas en la niebla” que atacarían a los subversivos para traer el orden, la paz, e implícitamente restaurarían los privilegios que habían sido arrebatados por los “descamisados”. Por supuesto ellos mismos se consideran gorilas con orgullo al apoyar el futuro golpe que se sentía en el aire. Lamentablemente no solo personas de esta clase apoyaron a los militares, como sabemos, sino que también lo hicieron aquellos que creían que se podía matar la enfermedad, con otra enfermedad, esta vez mortal. Muchas personas pertenecientes a este último sector se mostraron arrepentidas, pero ya era tarde. Gorila fuiste, gorila eres. Sabemos el final de la historia. Estos gorilas, que no son animales irracionales sino hombre que sabían exactamente lo que estaban haciendo y a quienes defendían, aniquilaron a miles de luchadores que buscaban mejorar las condiciones de la humanidad, que gane la mayoría contra esa minoría que parece cada vez concentrar mas poder.
Volviendo a mí, amen de estar de acuerdo o no con muchas de las políticas e ideología de estos luchadores, su actuación como tales en la realidad y como actúan los sobrevivientes ahora en el gobierno – que los ahí de todo: aquellos militantes honestos, pero no por eso menos equivocados; y aquellos otros que levantan su figura y política de la clase dominante sobre los cadáveres de estos luchadores, digamos que los usan de pedestal-. A pesar de mis marcadas diferencias no soy gorila, y es por eso que me molesto que me llamasen así. Primero por que si así fuese tendría que reivindicar el último golpe militar, tendría que estar de acuerdo con su plan económico y social- que dicho sea de paso plan que se siguió aplicando durante gobiernos peronistas-, tendría que poder sentarme a una “mesa de enlace” con los representantes e hijos de esos gorilas del ´76, cosa que jamás podré hacer; si fuese gorila no saldria todos los 24 de marzo bandera roja en mano a reclamar "juicio y castigo a los culpables, que el pueblo argentino tenga memoria, y que una docena de juicios no bastan" . Segundo, creo que no solo a mi no se me debería llamar gorila sino a mucho militantes de izquierda, llamados así por criticar y estar en contra de gobiernos y aparatos de gobierno como es hoy la CGT, que además de ser peronistas son capitalista y burgués-por supuesto no se contrapone una cosa con otra. Sabemos que el peronismo, el de ultranza, buscaba la conciliación de clases, imposible, pero es lo que buscaban (después llaman a mi política utópica)- estas criticas y su accion no los hacen gorilas, los hacen vanguardia. Por ultimo y no menos importante, quisiera destacar que muchas victimas asesinadas por la dictadura del `76 fueron militantes socialistas y comunistas, fueron personas que también buscaban el cambio, mas radical, mas revolucionario. ¿Ellos fueron gorilas? Según la concepción de muchas personas sobre lo que es ser gorila sí.
He planteado aunque no parezca acotadamente mi critica e indignación por el uso muchas veces abusivo e ignorante de esta palabra, como también su uso político para legitimar una postura política en detenimiento de otra- que si uno hila fino no son muy diferentes unas de otras ya que benefician a las mismas personas de siempre y a la misma clase, la burguesa, me refiero por ejemplo, y es solo un ejemplo de tantos, a la presidenta diciéndole gorila a Macri -.
Espero haber ofendido a quien debería y hecho por lo menos reflexionar a unos pocos….si llegaron a leerlo todo.
viernes, 10 de abril de 2009
Coroico
Con un sobresalto salio de la cama. Ella sola a la mañana, sorprendida por el giro de los acontecimientos de dos en una cama ¡¿qué mas da!? No importaba demasiado.
Salio de la habitación y tomo el fresco de Coroico. El dolor en su pecho aumentaba y disminuía a un ritmo perfectamente constante, insoportable sonido del corazón que no la deja ser, pum-pum pum-pum, incendiarse y disfrutar del vuelo, pum-pum pum-pum. Se sentó en silencio en la escalera mirando el paisaje eterno y escucho el despertar de la pareja de la habitación tres, un despertar entre risas felices de enamorados y besos mañaneros con sabores confundidos.
¿Y ella? Ella con su alma rota queriendo volver a él y a su vez nunca más volver para ser deslumbrada por esa sonrisa amplia, por esas miradas cómplices, no quería sentir mas la presión en su cabeza y esa voz diciendo implícitamente que no. Pero volver…volver y buscarlo, volver y no amarlo, deseos mentirosos alimentados por recuerdos guardados en cajas de cristal.
“Tanto tiempo tratando de olvidar” suspira. Probo cruzando la frontera, anduvo kilómetros, intento meterlo en un vaso y ahogarlo en alcohol, por ultimo lo escondió adentro de una mina y hasta hablo con “el tío” mientras le convidaba de fumar, pero nada. Nuevos recuerdos resurgían de su mente enamorada, y si no eran nuevos los inventaba. Ellos en el lago, él ganando la ultima partida de pool de la noche, ellos discutiendo las pintadas con carga ideológica en las paredes de toda Bolivia.
La niebla se estaba disipando, ahora se veía con más claridad el hotel de enfrente color rosa que tenía por detrás esos cerros de belleza impactante. Sonaron las campanas de la iglesia del pueblo y así fue como supo que Coroico se despedía de ella. Derrotada tomo su cuaderno, y con el corazón en la garganta, empezó a escribir sobre él.
Salio de la habitación y tomo el fresco de Coroico. El dolor en su pecho aumentaba y disminuía a un ritmo perfectamente constante, insoportable sonido del corazón que no la deja ser, pum-pum pum-pum, incendiarse y disfrutar del vuelo, pum-pum pum-pum. Se sentó en silencio en la escalera mirando el paisaje eterno y escucho el despertar de la pareja de la habitación tres, un despertar entre risas felices de enamorados y besos mañaneros con sabores confundidos.
¿Y ella? Ella con su alma rota queriendo volver a él y a su vez nunca más volver para ser deslumbrada por esa sonrisa amplia, por esas miradas cómplices, no quería sentir mas la presión en su cabeza y esa voz diciendo implícitamente que no. Pero volver…volver y buscarlo, volver y no amarlo, deseos mentirosos alimentados por recuerdos guardados en cajas de cristal.
“Tanto tiempo tratando de olvidar” suspira. Probo cruzando la frontera, anduvo kilómetros, intento meterlo en un vaso y ahogarlo en alcohol, por ultimo lo escondió adentro de una mina y hasta hablo con “el tío” mientras le convidaba de fumar, pero nada. Nuevos recuerdos resurgían de su mente enamorada, y si no eran nuevos los inventaba. Ellos en el lago, él ganando la ultima partida de pool de la noche, ellos discutiendo las pintadas con carga ideológica en las paredes de toda Bolivia.
La niebla se estaba disipando, ahora se veía con más claridad el hotel de enfrente color rosa que tenía por detrás esos cerros de belleza impactante. Sonaron las campanas de la iglesia del pueblo y así fue como supo que Coroico se despedía de ella. Derrotada tomo su cuaderno, y con el corazón en la garganta, empezó a escribir sobre él.
domingo, 8 de marzo de 2009
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Abrió la puerta. Ella en el umbral, empapada.
Él dijo: ¡¿Viniste montada en una nube?!
Ojalá- respondió ella- así hubiese estado por encima de la tormenta.
Él dijo: ¡¿Viniste montada en una nube?!
Ojalá- respondió ella- así hubiese estado por encima de la tormenta.
Esa noche patética
Vi lo patético de la noche y pensé que la tormenta solo representaba lo turbio de sus mentes embebidas en delirio. Escapar, solo quieren escapar de la realidad hasta que esta cambie. Tu boca cerrada que solo se abre para sumergirse en el vaso y consumir el cigarro hasta el filtro.
Vi lo patético de la noche y pensé que no dependía de mí. Si así fuese, cambiaria tu mirada ahora perdida, y en un instante te haría encontrar la ternura en la melancolía, haría que nuestros días suenen a Pugliese. El humo dulce dentro de ellos hacia que se retuerzan y se hundan en esa risa inacabable, expansiva. Y vos, y yo, un desencuentro.
Vi lo patético de la noche y pensé en lo irónico de la vida, aquel que me nota ama a otra y yo no lo amo, mientras que aquel que yo amo, ama hacer otra y no me nota. Ya no quiero esperar al destino, y especialmente esperarte. Estamos ciegos y confundidos, cansados, extenuados…poco elegidos.
Vi lo patético de la madrugada dentro de la habitación en penumbras y pensé que la suerte corría de mi lado, la mayoría de las mentes habían salido del remolino vicioso, podíamos irnos sin vergüenzas o arrepentimientos, lo estremecedor de cada uno había bailado sin censura y sin avisar había vuelto y ahora éramos, volvíamos a ser.
Vi lo patético de la madrugada y pensé que si la bruja de voz chillona continuaba su ficción, iba a preferir caminar bajo la lluvia sin paragua u orientación. Anonadada quede al momento en que sus miradas se cruzaron y ella te puso una venda que aceptaste encantado, ¿y nosotros?, un saludo y un adiós. Cerré la puerta tras de mi sabiendo que vos y ella serian uno en esa noche patética, y desee que fueras feliz, patéticamente feliz.
Vi lo patético de la noche y pensé que no dependía de mí. Si así fuese, cambiaria tu mirada ahora perdida, y en un instante te haría encontrar la ternura en la melancolía, haría que nuestros días suenen a Pugliese. El humo dulce dentro de ellos hacia que se retuerzan y se hundan en esa risa inacabable, expansiva. Y vos, y yo, un desencuentro.
Vi lo patético de la noche y pensé en lo irónico de la vida, aquel que me nota ama a otra y yo no lo amo, mientras que aquel que yo amo, ama hacer otra y no me nota. Ya no quiero esperar al destino, y especialmente esperarte. Estamos ciegos y confundidos, cansados, extenuados…poco elegidos.
Vi lo patético de la madrugada dentro de la habitación en penumbras y pensé que la suerte corría de mi lado, la mayoría de las mentes habían salido del remolino vicioso, podíamos irnos sin vergüenzas o arrepentimientos, lo estremecedor de cada uno había bailado sin censura y sin avisar había vuelto y ahora éramos, volvíamos a ser.
Vi lo patético de la madrugada y pensé que si la bruja de voz chillona continuaba su ficción, iba a preferir caminar bajo la lluvia sin paragua u orientación. Anonadada quede al momento en que sus miradas se cruzaron y ella te puso una venda que aceptaste encantado, ¿y nosotros?, un saludo y un adiós. Cerré la puerta tras de mi sabiendo que vos y ella serian uno en esa noche patética, y desee que fueras feliz, patéticamente feliz.
martes, 10 de febrero de 2009
miércoles, 21 de enero de 2009
sábado, 17 de enero de 2009
En Parque Patricios
La noche tendió su capa sobre los barrios del sur porteño y aun así la gente decidió quedarse, quizás con razón, ya que las noches de verano en la ciudad son más soportables que sus días. La fila de luces ilumino el escenario vació, aquel escenario esperaba al artista con su voz, su guitarra y su furia de clase. El asfalto aun estaba caliente a causa del sol implacable que había castigado todo el día, cuando la gente se amontono expectante. Y ahí estaba, pequeño y carismático, con una guitarra electroacústica se planto frente al micrófono, un guitarrista y un baterista lo acompañaban, y por cada nota ensayada miraban al gran músico con un gesto de admiración.
“Buenas noches” dijo y la fiesta comenzó. La juventud se agrupo, las almas saltaban dentro del cuerpo tratando de escapar, tratando de alcanzar las notas en el aire, pidiendo que las golpeen mas fuerte las palabras, esas frases invadidas de verdades. “los mejores, los únicos” grita la multitud puños en alto y no deja descansar sus pies. “Organización internacional revolucionaria contra el capital…” siguen y siguen creciendo las sensaciones, todas inundan el lugar y las conclusiones que se creían mas utópicas se hacen presentes, se ven cercanas y reales. Entre canción y canción las ideologías se chocan y abofetean un poco, pero inexplicablemente se entienden y deciden silenciarse unas a otras para escuchar, para ver brillar todo aquello que esta en el escenario, pero más aun para disfrutar la hermosura que esta alrededor de este.
“Muchas gracias”. Todos supieron que así había finalizado el último tema. El hombrecito tomo la guitarra con una sola mano, saludo, y bajo del escenario. La gente se desconcentro con una media sonrisa en su rostro, sabiendo que el final es siempre otra forma de llamar a un nuevo principio. Esa noche se suponía se hablaría del comienzo de algo que dependía de algunas personas, pero todos terminaron hablando de algo que si finalizaba iba a dar paso a un verdadero comienzo, y se dijo “de todos depende”.
“Buenas noches” dijo y la fiesta comenzó. La juventud se agrupo, las almas saltaban dentro del cuerpo tratando de escapar, tratando de alcanzar las notas en el aire, pidiendo que las golpeen mas fuerte las palabras, esas frases invadidas de verdades. “los mejores, los únicos” grita la multitud puños en alto y no deja descansar sus pies. “Organización internacional revolucionaria contra el capital…” siguen y siguen creciendo las sensaciones, todas inundan el lugar y las conclusiones que se creían mas utópicas se hacen presentes, se ven cercanas y reales. Entre canción y canción las ideologías se chocan y abofetean un poco, pero inexplicablemente se entienden y deciden silenciarse unas a otras para escuchar, para ver brillar todo aquello que esta en el escenario, pero más aun para disfrutar la hermosura que esta alrededor de este.
“Muchas gracias”. Todos supieron que así había finalizado el último tema. El hombrecito tomo la guitarra con una sola mano, saludo, y bajo del escenario. La gente se desconcentro con una media sonrisa en su rostro, sabiendo que el final es siempre otra forma de llamar a un nuevo principio. Esa noche se suponía se hablaría del comienzo de algo que dependía de algunas personas, pero todos terminaron hablando de algo que si finalizaba iba a dar paso a un verdadero comienzo, y se dijo “de todos depende”.
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